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Feng Shui para locales
comerciales
Por Marcelo
Viggiano
El
secreto de la Prosperidad se resume en una sola palabra:
CHI o ENERGIA. El dinero es solamente una expresión
de esta energía universal. Por eso es tan importante
el manejo del flujo de la energía en un local comercial. El primer
punto a considerar para el éxito de un emprendimiento comercial es la ubicación.
Todos hemos oído hablar del Yin y el Yang: la fuerza Yin es la fuerza de lo
oscuro y lo decadente, la fuerza Yang es la fuerza de la luz y el crecimiento.
Indudablemente, un comercio debe procurar una exposición a la fuerza Yang para
tener posibilidades de prosperar. Tránsito, movimiento, luz natural, exposición,
un ingreso amplio y visible son todas características Yang que favorecerán el
desarrollo del negocio. Sin embargo, hay que mantener un cierto equilibrio
porque cuando la fuerza Yang se encuentra en exceso inevitablemente comienza a
transformarse en Yin (la inversa también es cierta, lo cual puede explicar por
qué en algunas ciudades las zonas más prósperas se encuentran en los alrededores
de un cementerio, como por ejemplo el barrio de la Recoleta en Buenos Aires).
Cuando no se cuenta con una ubicación que provea al local de suficiente energía
Yang es posible atraerla mediante el movimiento, el color y una adecuada
ubicación de las puertas.
El segundo
punto es la orientación y éste es un punto muy complejo. El feng shui considera
cinco tipos básicos de energía, llamados Wu Hsing o los Cinco Elementos. Estos
son Fuego, Tierra, Metal, Agua y Madera. El Sur expresa la energía del Fuego, el
Este y el Sudeste la energía de la Madera, el Oeste y el Noroeste la energía del
Metal, el Norte la energía del Agua y el Sudoeste y el Nordeste la energía de la
Tierra. Estas asignaciones no son arbitrarias sino que forman parte de un sólido
sistema de correspondencias que forma la base teórica del feng
shui.
La idea es
orientarse hacia un punto cardinal armónico con la actividad que deseamos
desarrollar. Por ejemplo un pub, que expende líquidos, está relacionado con el
elemento Agua. Orientarlo hacia la dirección del Fuego (Sur) sería inapropiado,
pues las energías del Agua y del Fuego son opuestas en su naturaleza. Un pub se
orienta convenientemente hacia el Norte y también hacia el Oeste y el Noroeste,
pues el Metal es afín al Agua también. A la inversa, un local de comida rápida
está relacionado con el elemento Fuego y se beneficiará orientado al Sur y
también al Este o al Sudeste.
El color es
otra manera de estar en armonía con los Elementos y sus orientaciones. Una
fachada orientada al Sur se beneficia con el color del Fuego, que es el rojo. Al
Norte le corresponden el azul o el negro; al Este y Sudeste el verde. El Oeste y
el Noroeste son afines al blanco y el Sudoeste y el Nordeste, al amarillo o los
colores terrosos. Cada uno de nosotros, además, tiene una energía propia
relacionada con los Cinco Elementos y que queda determinada por nuestra fecha de
nacimiento. Imaginemos lo que sucede si nuestro elemento personal es el Metal y
trabajamos ocho horas diarias en un escritorio o un mostrador que enfrenta la
energía del Fuego...el fuego funde al metal y así terminaremos el
día...”fundidos”. (Para más datos ver Feng Shui en la oficina).
A lo largo
del tiempo también se producen cambios cíclicos relacionados con los Cinco
Elementos. Esto explica por qué un comercio que prospera de pronto deja de
hacerlo: los Elementos que estaban obrando a su favor terminan su ciclo y son
reemplazados por otros; entonces es preciso hacer cambios y ajustes para
restaurar el equilibrio perdido.
Cada
vivienda o local es al mismo tiempo un microcosmos en donde todas estas fuerzas
se replican en pequeña escala. Esta consideración permite trazar un mapa que
muestra cómo se distribuyen las energías de los Cinco Elementos dentro del
local. A partir de ese mapa se puede diseñar la distribución del equipamiento y
el lay out de
manera de obtener el máximo provecho de las energías correspondientes a cada
área (ver Las Estrellas Volantes en la sección Feng Shui Clásico).
Uno
de los puntos cruciales en todo análisis de feng shui
es el acceso: la puerta o entrada al local define de
qué modo la energía ingresará. Si el acceso es amplio
y fluído tenemos buenas posibilidades de prosperar,
si el acceso es restringido u obstaculizado, tendremos
problemas. Como ejemplo, mostraremos una tienda de ropa femenina
que se encuentra en la calle Posadas de la Ciudad
de Buenos Aires, en uno de sus barrios más exclusivos.
Aunque
muchas personas se detenían a mirar los artículos en
vidriera, ya que los diseños eran exclusivos y muy atrayentes,
sólo unas pocas ingresaban al local a comprar. La dueña
del local, lógicamente, no se encontraba de buen ánimo
y tenía problemas con sus empleadas e incluso con algunas
clientes.
La
entrada al local presentaba una configuración muy negativa:
la puerta enfrentaba a dos escaleras: una que ascendía
a un entrepiso superior y otra que descendía a un subsuelo.
Esta configuración obstaculizaba y perturbaba el ingreso
de la energía al local. De hecho, mientras relevábamos
el lugar vimos con nuestros propios ojos cómo las posibles
clientes entraban y se detenían al lado de la puerta,
sin subir la escalera y sin ingresar nunca realmente
al local.
Recomendamos,
entre otras cosas, colocar un espejo a la salida de
la escalera descendente y una fuente de agua con una
sola caída apuntando hacia la escalera ascendente. Con
esto lográbamos re-encauzar la energía para que
no " cayera" en el subsuelo y no fuera " expulsada"
por la escalera ascendente. Además, mediante un
estudio de estrellas volantes
reubicamos espejos, percheros y colores dentro
del local.
Los
resultados fueron inmediatos y sorprendentes. Al día
siguiente se registró un incremento notable en las ventas,
la dueña del local comenzó naturalmente a sentirse de
mejor ánimo y los problemas con el personal pudieron
superarse. Estos resultados confirmaron que nuestro
diagnóstico había sido correcto y las " curas"
que propusimos fueron acertadas, simples y
eficaces.
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