|
Los
orígenes del acto de cocinar son aún más antiguos que el mismo feng shui, pero
en todas las épocas la cocina se ha basado en el uso de dos elementos básicos:
el Agua y el Fuego, que son los que transformarán a las materias primas
en alimentos elaborados. Además del Agua y el Fuego, el Feng Shui distingue
otros tres elementos: la Tierra, el Metal y la Madera.
La Teoría
de los Cinco Elementos tiene sus bemoles, pero por ahora nos bastará saber que,
en una cocina, el Fuego está representado por hornallas, el horno e incluso el
horno de microondas. El Agua está representada por bachas, grifos y
refrigeradores. El elemento Tierra (que aporta estabilidad y contención para el
exceso de Fuego) estará representado por cerámicos, mármoles y granitos. El
Metal aparece en nuestros utensilios de cocina y el elemento Madera (que
no es lo mismo que el material madera) puede aparecer en forma de
hierbas aromáticas, cuya presencia es muy positiva en una cocina.
Como en la
cocina siempre están presentes el Agua y el Fuego, debe evitarse el exceso de
estos elementos. Por lo tanto, el color rojo (que corresponde al Fuego) debe
usarse con moderación en la cocina, también el color azul (que corresponde al
Agua), que es un color que no asociamos a nada comestible y que tiende a
disminuir el apetito. Los colores más apropiados para las paredes de la cocina
son el amarillo y los colores naturales (colores del Elemento Tierra) o
alternativamente los tonos de verde (que corresponden al Elemento Madera)
Ubicación de la cocina.La posición
de la cocina dentro del plano de la casa también tiene importancia. Debe estar
cerca de la puerta de entrada, aunque no debe verse desde la entrada principal.
Un estudio de estrellas volantes puede revelar el mejor lugar para este importante ambiente de la casa. Es
problemático que la puerta de la cocina esté enfrentada o al lado de la puerta
de un baño. Es fácil comprender que las energías de estos dos lugares son
incompatibles. La solución más simple consiste en mantener las puertas de ambos
lugares cerradas, especialmente la del cuarto de baño. Si además el espacio
permite colocar una planta entre ambos, mucho mejor.
Algunas características
positivas en una cocina.
- La persona que cocina no debe quedar de espaldas a la puerta.
- No debe haber una ventana frente a la cocina.
- Aunque la cocina y el comedor diario se
encuentren en un mismo espacio, es preciso buscar los medios para separarlos,
al menos virtualmente. Por ejemplo, se puede lograr que a la hora de cenar la
mesa quede iluminada y el resto de la cocina en penumbra.
|