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Las
Mascotas y el Feng Shui.
Por Marcelo
Viggiano
Así como admiramos en un paisaje natural el
perfecto balance de formas, colores y movimiento, nos admira también la
flexibilidad de los movimientos de un gato, o el instinto de un perro que capta
nuestros estados de ánimo. Quizás gran parte del atractivo que tienen los
animales sea precisamente ése: que ellos conservan su propio “Tao”, su
naturaleza esencial incontaminada, y de alguna manera nos permiten
re-conectarnos con ella. Podemos aprender mucho de nuestras mascotas,
observándolas comer o buscar un lugar para descansar: ellas pueden enseñarnos
cuáles son nuestras necesidades más profundas y esenciales, necesidades que
hemos “olvidado” a causa de los condicionamientos que nuestra sociedad nos
impone. Nosotros, los humanos, también formamos parte del reino animal. Por
ejemplo, todo lo que se dice en el Feng Shui con respecto a la ubicación de la
cama en el dormitorio coincide exactamente con lo que cualquier animal haría
instintivamente para ubicarse en un lugar apropiado para dormir, es decir,
procurar un lugar seguro y reparado para descansar. Aunque la aplicación del
Feng Shui siempre es personalizada, intentaremos dar algunas reglas generales
relacionadas con las mascotas en el hogar:
- En el Feng Shui se utiliza la llamada “Teoría
de los Cinco Elementos”. Los Cinco Elementos son Fuego, Tierra, Metal,
Agua y Madera. Representan cinco formas distintas en las que se expresa la
energía de la Naturaleza. En general, todos los animales de sangre caliente
representan la energía Fuego y aportan calidez, energía y dinamismo. Una
tortuga sería representativa de la energía Tierra, aporta estabilidad. Los
peces y peceras, naturalmente, se relacionan con la energía del Agua y
aportan fluidez y tranquilidad. La energía de la Madera está mejor
representada por la vida vegetal y la del Metal, por los minerales.
- Los Elementos se relacionan con el equilibrio
del Yin y el Yang. El Fuego es una energía Yang, expansiva y creativa,
mientras que el Agua es una energía Yin, introspectiva y contenedora. Por
un principio de equilibrio, se beneficiarán con la energía Yang las
personas que tienen un carácter o una actividad Yin (por ejemplo, personas
introvertidas o que por su actividad están obligadas a permanecer mucho
tiempo en soledad). Perros, pájaros o un gato pueden aportar algo de
energía Yang en el hogar de estas personas. Por otro lado, las personas que
realizan tareas muy estresantes (Yang) se beneficiarán con la tranquilidad
Yin de una pecera. Cabe aclarar que las mascotas no son la única manera de
agregar Yin o Yang a un ambiente, sólo que en este caso estamos
focalizándonos en ellas.
- Siendo los dormitorios un ambiente Yin, no
debería permitirse a las mascotas dormir allí, lo único admisible en este
caso sería una pecera. Las peceras también son favorables cerca de la
puerta de entrada a la casa y en las salas de estar. Personalmente me
fascinan las peceras, sin embargo hay personas que creen que traen mala
suerte. Si este fuera su caso, es preferible que las evite. Pero debe quedar
claro que se trata solamente de una cuestión de creencias, no hay ningún
motivo concreto por el cual una pecera deba traer buena o mala suerte:
simplemente aportan al ambiente una energía que es apropiada en algunos
casos y en otros no.
- En el Feng Shui se utiliza también el Ba-gua,
una división del espacio en nueve zonas, cada una con un significado
diferente, que sirve para conocer la mejor ubicación para las cosas. Es
imposible explicar aquí en profundidad cómo y por qué funciona el Ba-gua,
sabrán disculpar Uds. que formulemos las siguientes reglas sin demasiadas
explicaciones. Si se desea aplicar el Ba-gua a un ambiente, imagine que
divide su superficie en nueve cuadrantes iguales: obtendrá un cuadrante
central y nueve periféricos, más o menos así:

- El Ba-gua debe orientarse en cada ambiente de
manera que la puerta de entrada se ubique en alguno de los cuadrantes
inferiores (8, 1 ó 6). Supongamos que se trate de un dormitorio o una sala
de estar, si se tienen fotografías de mascotas, debe observarse con cuidado
en qué cuadrante se ubican. Por ejemplo:
- En el cuadrante cuatro, significa que
las mascotas tienen una gran inportancia en la vida de la persona (con más
razón si en lugar de la foto la mascota duerme realmente ahí).
- En el cuadrante dos, la relación con la
mascota suplanta la vida de pareja.
- En el cuadrante siete, es probable que se
trate de un matrimonio sin hijos donde las mascotas ocupan su lugar.
- Es aconsejable que en los cuadrantes dos y
seis no se mezclen fotos de mascotas con fotos de personas.
- Es difícil imaginar un caso en el cual
mantener animales embalsamados sea apropiado y la regla general es
evitarlos. No sucede lo mismo con las conchas de caracoles y bivalvos,
pueden ser representativas del elemento Agua.
- Es muy positivo, en cualquier patio o jardín,
mantener bebederos y comederos para pájaros.
Una recomendación final: la distorsión del Feng
Shui que comentábamos en el Editoria ha llevado a mucha gente a creer que se
trata de una especie de “catálogo” de cosas que traen buena suerte y cosas
que traen mala suerte. “Los cactus son malos ¿no es cierto? “ – pregunta
la gente, después de leer algún libro o revista. La Escuela Piramidal
responde: no existe nada (o casi nada) que sea bueno o malo en sí mismo, TODO
DEPENDE. Un espacio es armónico cuando nos ayuda a crecer y a lograr nuestros
objetivos. Si en nuestro hogar reina la felicidad y la prosperidad podemos estar
seguros de que tiene “buen Feng Shui”, más allá de lo que digan los
libros. Si no fuera así, entonces el Feng Shui nos enseñará a hacer ciertos
ajustes que con seguridad nos ayudarán.
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